jueves, 28 de junio de 2012

Capítulo 3

- ¿Os parece si pedimos algunas cosas para compartir?
- Genial, así pagamos menos.
- Por mí estupendo.
Los oía hablar a todos de fondo, mientras yo miraba a la mesa con la cabeza apoyada sobre una mano. La verdad, me daba igual lo que comer.
- ¡Cath! - dijo Cher agitando mi brazo, haciendo que tuviera que levantar la cabeza.
- ¿Eh?
- ¿Qué quieres comer?
- Me da igual, cualquier cosa, lo que pidáis vosotros.
- Te veo un poco desanimada - soltó Niall de repente.
- No, no... - sonreí - Es que... me siento un poco incómoda entre tantos desconocidos.
- Somos todos muy buena gente, no tienes nada que temer - los dos reímos.

Todos comían con entusiasmo, menos Cher y yo. Ella porque tenía la extraña costumbre de no comer todo lo que debería, lo cual a veces me preocupaba mucho; y yo, porque seguía pensando en Niall. ¿Qué coño hacía? ¡Lo acababa de conocer! En fin, parece ser que el amor a primera vista existe de verdad.
Me había echado bastante comida en el plato, pero no pude comer ni la mitad.
- ¿No te lo terminas? - preguntó Niall, que ya se había zampado dos platos.
- No tengo hambre.
- ¿Seguro?
- Sí, sí. ¿Lo quieres tú? - le acerqué el plato al suyo.
- Eso ni se pregunta, yo siempre estoy dispuesto a aceptar una buena comida.
Reí ante su comentario y echó en su plato lo que yo no me había comido. Era un verdadero glotón.
Ya casi todos habían terminado por lo que Harry propuso algo.
- ¿Os apetece ir a un pub que hay por aquí? Nosotros solemos ir juntos y está bastante bien. Simplemente para divertirnos un poco. - nos miró sobre todo a Cher y a mí.
- Oh, diversión, ¡sí! Eso es lo que me hace falta - dijo haciéndole reír.
- ¿Tú qué opinas, Cath? - me preguntó a mí.
Me encogí de hombros, sonriente.
- Me parece bien.
- En ese caso, resérvame un baile - me dijo Harry, riendo ligeramente.
Yo asentí, sonreí y volví a mirar a la mesa, mientras notaba cómo Cher me atravesaba con la mirada. Se acercó a mi oído y susurró:
- Para no hablar mucho sí que les gustas.
- Cállate - le di un golpe el brazo y ella rió.
Pero no era una risa natural, si no algo falsa. Sabía que le gustaba Harry, me había prometido a mí misma no fijarme él, y de momento lo iba consiguiendo. Aunque aquellos rizos no eran fáciles de ignorar.

En aquel pub había mucha gente. La música en ese momento era muy movida, por lo que estaban todos bailando, y algunos en la barra charlando y bebiendo algo. Resultaba un poco difícil hablar por el volumen de la música.
- Recuerda el baile prometido - me dijo Harry al oído desde atrás.
Tuve que responderle también al oído para que me oyese.
- No lo he olvidado, quizás la siguiente canción.
Me dedicó una sonrisa que devolví con gusto.
Cher me cogió del brazo de repente y me tiró hacia atrás para alejarme del resto.
- ¿Qué te he dicho, Cath? Harry me gusta mucho - puso una cara de tristeza excesiva.
- Ya lo sé, ¿pero qué quieres que haga? No le voy a decir que no al pobre.
- Pues haberte inventado algo... que te sentó mal la cena, que te duele algo, ¡yo que sé!
- Ahora ya está, Cher.
- No, no está.
- ¿Pero qué cojones quieres, a ver?  Es que no lo termino de comprender.
- Quiero que le digas que no. Punto.
- Es un baile. Un puto baile.
- ¡Me da igual que sea un baile! ¡No puedes hacerme esto!
- Cher... tranquilízate.
Ella suspiró y puso las manos en su cintura.
- Estoy intentando buscar la manera de integrarme en el grupo. Si le digo que no, pensarán que soy una borde.
Cher se quedó pensativa un momento. Parecía que lo iba entendiendo. Finalmente, rodó los ojos y aceptó.
- Vale... ¡pero sólo una canción!
- Que sí, tranquila. Una canción.
- Bien.
Se alejó y fue a hablar con Eleanor y Danielle en la barra, que ya habían pedido algo de beber. Eran las tres tan guapas...
Demi y Perrie habían ido a bailar un poco apartadas de nosotros y tan pronto como las vio, Zayn se unió a ellas haciendo el tonto.
Viéndolos a todos, yo tenía que sentirme inferior. Era más que obvio.
Louis y Liam se acercaron a las chicas para pedir algo de beber también. Yo no creía que fuera a beber esa noche. No quería tener problemas de autocontrol ni nada parecido. Sobretodo con esos chicos.
La canción cambió. Esta era más lenta. El DJ dijo que se llamaba "I Wish" o algo así, y luego añadió "esta va para las parejas".
Vi la mano de Harry extendida hacia mí y giré la cabeza, que se encontró con su sonrisa.
- Lo prometido es deuda.
Sonreí y cogí su mano. Me llevó justo al centro de la pista y allí puso sus manos en mi cintura. Yo apoyé mis brazos sobre sus hombros y entrelacé mis dedos detrás de su cuello. Primero fueron movimientos sencillos, pero después me dio vueltas, me dejó caer ligeramente sobre uno de sus brazos, y cosas así.
No era una maravilla bailando, pero me hacía sentir cómoda y muy ligera.
De vez en cuando, mis ojos se desviaban hacia Niall, que nos miraba entre la gente con un gesto en la cara que no me gustaba nada.
Eso me hacía sentir realmente mal.
Cuando terminó la canción, fui de la mano de Harry hasta la barra y allí me apoyé. Intenté romper el hielo con Niall.
- ¿Qué, lo hemos hecho bien? - sonreí como pude, mirándole a los ojos, los cuales apartó bruscamente de mí.
- Habéis estado genial - sonrió durante un breve instante, pero pronto se borró de su cara.
Vale, ahora sí que era preocupante.
Me había prometido no beber, pero iba a probar una cosa.
- Niall... esto... ¿te apetece beber algo? Yo invito - me encogí de hombros.
- No, no... quizás luego.
Agaché la cabeza y me revolví ligeramente el pelo, pensando qué decir.
- Y... ¿bailar?
Esta vez sí que me miró a los ojos, serio, pensativo. De repente, sin que yo lo esperara, esbozó una pequeña sonrisa.

lunes, 25 de junio de 2012

Capítulo 2

Cher y yo pasamos la tarde arreglándonos. Ella iba bastante sencilla; unos vaqueros pitillo, una blusa blanca, americana rosa y tacones rosas y verdes abiertos, con demás complementos. El pelo se lo puso recogido en un moño. Iba realmente guapa. Bueno, ella era guapa de por sí.
Yo me decanté por un vestido muy ligero azul oscuro, corto y con las mangas por los codos; un cinturón marrón claro y unas sandalias de tacón del mismo color. El pelo me lo alisé y me lo dejé suelto, colocando un mechón a un lado de mi cabeza con una pequeña pinza negra que casi no se veía.
- Qué mona te has puesto. ¿Tienes pensado ligar? - dijo Cher dándome un golpecito en el hombro.
- Puede... pero seguro que tú también con ese tal Harry. ¿Me equivoco?
- Para qué mentir, tienes toda la razón.
En ese momento, un pequeño pitido salió de mi móvil. Era Anna.
"Sales esta noche? Yo sí!"
En cuanto le dijera que iba con mi prima y sus amigos, iba a flipar.
"Voy con Cher y unos amigos suyos. A ver si nos vemos ;)"
Y así fue.
"Conque amigos, eh? Pero que suerte tienes! Vas a ligar ;) Hahahaha"
Reí con este último mensaje y guardé el móvil en el bolso.
Sonó el timbre.
- Supongo que serán ellos. Espera aquí.
Cher se acercó a la puerta, cogió el telefonillo y, efectivamente, eran ellos.
- ¡Ya bajamos! - colgó.- ¡Vamos, Cath!
- ¡Voy!
Me puse mi bolso al hombro y bajé con Cher.
Cuando estuvimos abajo, Cher le dio un gran abrazo a Louis.
- ¡Cuanto tiempo, Lou! ¿Cómo estás?
- Genial. Y parece que tú también. Por cierto, te has puesto muy guapa.
- Oh, gracias, tú también. ¡Hola, Eleanor! - dijo mirando a la chica que estaba al lado de Louis.
- Hola, Cher - se acercó a ella y le dio dos besos.- Estaba deseando verte otra vez.
- Lo mismo te digo - sonrió y me miró a mi, como si se hubiera acordado de algo.- Oh, os voy a presentar a mi prima. Se llama Catherine - me puso un brazo sobre los hombros y yo sonreí.- Cath, estos son Louis (ya lo conoces), Eleanor, su novia; Liam y Danielle, Zayn y Perrie, Niall, Harry y Demi.
Fue señalando uno a uno. Dentro de cinco minutos me olvidaría de la mitad de los nombres o más. Pero estaba de segura de que uno de ellos no se me olvidaría. Me había llamado la atención. Niall era un chico rubio, de ojos azules y con aparato dental. Tenía muy buen cuerpo. No me importaría que fuera mi ligue de esa noche.
- Tenemos reservada una mesa en un restaurante por aquí cerca - dijo Eleanor.
- ¡Perfecto! - exclamó Cher.- Ya me rugen las tripas. Pero no será muy caro, ¿no?
- Qué va. Nos lo podemos permitir perfectamente.
- Me dejas más tranquila.
Las dos se echaron a reír.
Tuvimos que caminar un largo trecho hasta el restaurante.
Las tres parejas iban una detrás de la otra.
Cher hablaba animadamente con Harry, Niall y Demi.
Y yo iba sola al final de todo.
No sabía cómo integrarme en un grupo tan grande, y si Cher no se dignaba a ayudarme, tendría que intentarlo por mis propios medios.
- Ey, Cher, ¿sabes si el restaurante está muy lejos? - dije como si tal cosa.
- Si es el que yo creo, no nos falta mucho para llegar.
- Si hace falta, te llevamos en brazos - dijo Niall bromeando.
Eso me hizo sentir algo extraño en el estómago. Era como si... no, era una tontería.
- No malgastéis vuestras energías en mí, Niall. Era sólo curiosidad.
- Lo de llevarte lo decía en serio.
- Que no.
-  ¿Seguro? Luego te vas a arrepentir.
Se frenó de repente, y yo con él, comenzando a reír.
- Seguro.
- Bueno. Al menos déjame ir haciéndote compañía. - dijo empezando a andar de nuevo.
- Eso sí - caminé a su lado, mirando el cielo.
Aún no había anochecido, pero ya casi se había puesto el sol. Era una vista preciosa a pesar de todos los edificios que se interponían.
Niall simplemente caminó a mi lado sin decir nada. Por alguna razón estaba nerviosa, me sudaban las manos y el cuello. Pero no por el calor, era un sudor frío.
Llegamos al restaurante y nada más entrar nos mostraron nuestro sitio.
Para estar más segura de mí misma, decidí sentarme al lado de Cher; y para mi sorpresa, justo después de mí, se sentó Niall.
Había sido solo pura casualidad. A ver, ¿cómo un chico como él se iba a fijar en mí? Imposible.

miércoles, 20 de junio de 2012

Capítulo 1

{NARRA CATHERINE}

- Cher, ¿cómo pretendes que desayune que si no hay leche?
Mi prima Cher me había dicho que mirase en la nevera para hacerme el desayuno mientras ella terminaba de secarse el pelo.
- ¿Cómo que no queda leche? - gritó desde el baño.
- Pues eso. Que no queda.
Me acerqué a la puerta y vi que ella se había asomado con el pelo aún goteando.
- ¿Te importa desayunar sin ella?
- Olvídalo, bajaré a comprar.
- ¡Gracias, Cath! - me sonrió y se volvió a meter rápidamente en el baño.
Había que admitir que era muy lista... Me dejaba a mí hacer todo.
Fui a su habitación y miré en su bolso. ¡Allí estaba! Cogería de su dinero. Tenía derecho, ya que ella había tenido el morro de mandarme bajar a mí.

El supermercado estaba tranquilo. No había demasiada gente. Sólo un par de mujeres mayores. Me quedé mirando los lácteos, buscando la leche que Cher siempre compraba, porque las demás "le sabían mal".
¡La encontré! Cogí dos cartones y los metí en la cesta. Justo cuando me volví para dirigirme a la caja, tropecé con alguien e hice que se le cayeran unas bolsas de cacahuetes y pipas.
- ¡Lo siento! - me agaché a recogerlos y se los devolví. Cuando le miré a los ojos, me parecieron realmente bonitos. Eran verdes, mis favoritos después de los azules. Un chico guapo, desde luego.
- Tranquila, no ha sido culpa tuya. Soy yo, que ando despistado.
- Qué va, si no miraba por dónde iba.
Él sonrió y yo hice lo mismo por cortesía.
- Me llamo Louis.
- Yo Catherine. Encantada.
Le extendí la mano y la agitó con suavidad.
- ¿Vives por aquí?
- Sí, justo en el edificio de en frente con mi prima Cher.
- ¿Cher? ¿Cher... Lloyd, puede ser?
- ¡Sí! ¿Sois amigos?
- ¡Sí! Desde hace unos cuantos años. Pero no la veo desde el mes pasado.
- Le puedo decir que te llame, si quieres. Te invitaría subir a casa, pero después la que se lleva las broncas por llevar a gente sin avisar soy yo.
Se rió y pasó una mano por su pelo.
- Sí... recuerdo cómo es Cher. Pero tranquila, si puedes dile que me llame y ya.
- Vale, lo recordaré - dije haciendo un gesto con la mano apuntando a mi cabeza.
- Gracias, Catherine. Qué coincidencia, oye.
- ¡Y tanto!
- ¿Hace mucho que vives con ella? Lo pregunto porque... nunca me habló de ti.
- Hace un par de meses, justo cuando cumplí los 18. Pero bueno, nunca les suele hablar de mí a sus amigos, es normal.
- Entiendo. Bueno, pues encantado de conocerte, Catherine. Ya nos veremos. Voy a seguir con mi compra.
- Igualmente, Louis. Hasta luego.
- Chao chao - dijo con una sonrisa.
¡Vaya! Claro, Cher nunca me habla de sus amigos, ni de sus ligues, ni de su vida en general. Y luego me dice que soy su prima favorita. Normal, soy la única que tiene.

- ¡Ya estoy aquí! ... Oh, has salido del baño.
Estaba viendo la televisión en el salón, escuchaba el sonido desde la entrada.
Fui a guardar la leche a la cocina y Cher se acercó para prepararse el desayuno.
- Por cierto - comencé mientras empezaba a preparar el tazón con cereales -, me he encontrado con un amigo tuyo. Louis, dijo que se llamaba.
- ¿De verdad? ¡Hace ya bastante que no lo veo!
- Le he dicho que te diría que lo llamaras.
- En cuanto termine el desayuno le llamo. Y qué, ¿te ha caído bien?
- Sí, es muy simpático. Y bastante guapo.
- Eh, quieta, que tiene novia.
No pude evitar soltar una carcajada.
- Sólo he dicho que es guapo, tampoco pretendía nada con él. Qué mal pensada eres.
- Sabiendo cómo eres tú...
- ¡Oye! - me giré con muy mala cara y ella rió.
- ¡Era broma!
- Ya...
Terminamos de desayunar mientras oímos la televisión de fondo. ¿Por qué no la apagó Cher? Es un absoluto misterio.
En cuanto terminamos me tumbé un rato en sofá haciendo "zapping" y Cher llamó a Louis sentada en el sillón individual. Más que escuchar la televisión, escuchaba su conversación.
- ¡Hola Louis! ... Me dijo mi prima que os habíais encontrado... Tampoco es tan agradable...
Le tiré un cojín y ella rió. Decidí bajarle el volumen a la televisión, pero después pensé que sería mejor apagarla.
- Nada nada... ¿Hoy? Por mí perfecto... ¡Vale! Me la llevaré... Genial... ¡Hasta la noche!
Colgó el teléfono y lo dejó en la mesa.
- Ya tenemos planes para hoy.
- ¿Ah sí? ¿Y cuáles son?
- Louis me dará un toque cuando esté abajo, a eso de las ocho, y bajaremos las dos para ir de fiesta. Se va a traer a unos amigos. Me ha dicho que son todos chicos menos las novias de tres de ellos y una amiga.
- ¿Pero cuántos van a ser? En total, digo.
- Creo que me ha dicho... nueve, contándole a él. Es decir, que seremos once.
- Oh, me gusta, cuantos más mejor. Aunque me sentiré un poco fuera de lugar.
- No seas tonta. Además, si son los que yo conozco, todos los que están sin novia son muy monos. Pero te lo advierto, Harry es mío. Me llevo genial con él, y es el más guapo de todos.
- Vale, vale. No saques las garras, fiera.