-¡Hola, Harry! - puso una voz contenta, pero en realidad estaba rabiando por dentro.- Pues bien... (...) No, yo casi no bebí. ¿Y tú? (...) - soltó una pequeña carcajada.- Qué raro en ti. (...) Sí, está. -y me miró.- Oh, vale, ahora se pone.
Sonrió y me dio el teléfono.
- Niall quiere hablar contigo.
- ¿Pero no es Harry?
- Que sí, pero se va a poner Niall ahora, tonta. Toma.
Cogí el teléfono y esperé a que sonara una voz.
- ¿Hola?
- Hola, Niall - dije con un hilo de voz.
- Cath. ¿Cómo estás?
- Fatal. Las resacas son lo peor del mundo.
- Lo sé -rió ligeramente.
- Oye, Niall...
- ¿Sí?
- Gracias por lo que has hecho ayer.
- Oh, ¿te acuerdas de todo? -volvió a reír. Era simplemente adorable.
- Bueno, no... pero las mantas no vuelan y los zapatos no se caen de los pies por arte de magia.
- Dímelo a mí, tardé tres mil años en conseguir quitártelos.
Una pequeña sonrisa se me dibujó en la cara.
- No tendrías que haberlo hecho.
- Ha sido un placer... Por cierto. Supongo que no estarás en condiciones de jugar nuestra partida, ¿verdad?
Puse una cara extraña pero de repente lo recordé. El pin-pon.
- Oh, eso... quizás mañana. Hoy no me encuentro muy bien.
- Vale... Que sepas que ya le he echado la bronca a Louis por hacerte beber.
"¡Que no ha sido mi culpa!" "No, ya, ¿de quién fue entonces?" "De... de Eleanor." Oí eso de fondo mientras no conseguía contener la risa.
- Bah, en realidad fue mi culpa. Uno no bebe si no quiere.
- ¿Estás sugiriendo que te eche el sermón a ti? - se oyó una carcajada.
- No, no. No hace falta - yo también reí.
- Oye, he pensado en pasar a hacerte una visita y así compensamos lo del pin-pon. ¿Te parece?
- Ah... e-eh.... va-vale. ¿Por qué no?
- Oh, dice Harry que también se apunta. Estamos ahí en nada.
- Vale. Hasta luego.
- Hasta luego.
Colgué y dejé el móvil en la mesa, cerrando los ojos después. Se estaba de lo más cómodo en el sofá.
- ¿No me lo vas a contar o qué?
Cher sonrió y vino a sentarse a mi lado de nuevo. Quizás lo que le iba a decir no le hiciera mucha gracia.
- Niall y Harry van a venir a visitarme.
- Ohhh qué boni... Espera. ¿Harry también? ¿Y por qué tiene que venir ese aquí?
- Cher. No seas burra. Estaba borracho, no se lo tengas en cuenta, igual que espero que Niall no me tenga en cuenta a mí lo capulla que fui ayer... -entonces recordé algo.- A todo esto, ¿qué fue la gilipollez que según tú dije ayer en el portal?
- Oh, eso... - noté cómo contenía la risa.- Pues... cuando Niall dijo que nos iba a acompañar arriba, tú dijiste que a ver "qué quería hacer".
- Oh dios mío, no - me tapé la cara con un cojín y maldije para mis adentros todo lo posible.- ¿En serio dije eso?
- Sí, lamento decirte que sí.
- Por dios. Tendrías que haberme pegado o algo.
- Créeme que estuve a punto de hacerlo.
Suspiré y reí levemente, intentando que no doliera demasiado la cabeza. Ya me estaba hartando de todo.
Estornudé.
- Parece que también has cogido un resfriado.
- ¡No, no puede ser! - dije con voz quejumbrosa.
- Si lo hubiera sabido te habría preparado un cacao calentito.
- Ahora no me apetece - estornudé de nuevo.- Odio que me pase esto.
- Pues no te me acerques, que no quiero que me contagies.
- Lo intentaré.
No tenía ganas de nada, aunque algo que me vendría bien sería ponerme ropa de andar por casa y un moño.
- Cher, voy a cambiarme.
- ¿Por Niall? - dijo mirándome, levantando ambas cejas.
- ¡No, imbécil! Estaré más cómoda con un chándal o algo.
Cher rió mientras apartaba la vista y seguía a lo suyo en la cocina. Ya estaba preparando el almuerzo.
Fui a mi armario a mirar qué tenía. Tampoco quería que fuera algo muy viejo, a ver qué imagen se iba a llevar Niall de mí. Así que me decanté por una camiseta blanca muy ancha y unos pantalones cortos, casi nuevos, de hacer deporte. Me puse unos calcetines gordos rosas con corazones muy cursis y volví al salón. Se me había pasado un poco el dolor de cabeza, así que decidí responder al mensaje de Anna.
Sonreí levemente después de darle al botón de enviar y volví a guardar el móvil. Luego, me senté, con la cabeza sobre las manos.
Me quedé pensando en Niall. ¿Por qué lo hacía? Sólo lo conocía de hacía horas. Pero había sido tan atento, tan simpático... tenía algo que me gustaba. Aún así, yo no caía en las redes de alguien tan fácilmente.
{NARRA NIALL}
- Tío, no se te nota ni nada que estás colado por Catherine. - dijo Zayn después de que colgara el teléfono.
- ¿Yo, colado? Venga ya - negué con la cabeza, frunciendo el ceño. Mentía. Obviamente, mentía, y lo notaron.
- Anda, Niall. Que hemos visto como la mirabas - soltó Louis.
- Te la comías con los ojos, chaval - me dijo Harry, dándome un pequeño golpe en el hombro.
- ¡Que no, joder! Qué pesados.
- Niall, ¿desde cuándo nos conocemos?
Yo rodé los ojos.
- Casi tres años.
- Exacto. Y te conocemos muy bien.
- Pero Harry, a ver, que no. En serio - volví a negar con la cabeza, nervioso.
- Mira como tiembla - cogió uno de mis brazos y lo movió enérgicamente, sacando la lengua mientras se reía.
Le puse una mano delante de la cara, echándole hacia atrás, y todos comenzaron a reírse.
Suspiré y me senté en uno de los sofás, al lado de Liam. Era el único que no había soltado palabra. Le miré.
- ¿Tú no me vas a decir nada?
- No me tengo por qué meter en tu vida.
- ¿Veis? - le señalé, mirando al resto.- ¡Esto es un buen amigo! No como vosotros, panda de capullos.
- Vamos, que te gusta - dijo Louis.
- Te pone, seamos sinceros - soltó Harry, al que le lancé un cojín con fuerza.- ¡Eh! Ponerse agresivos no, Niall. Eso no. Todo es juego y diversión hasta que alguien pierde un ojo.
Todos rieron exageradamente ante el comentario de Harry.
- Bueno, querido Harold, y tú no hables. ¿Por qué me quieres acompañar a visitarla?
- Obviamente es por Cher - comentó Zayn, yendo a por un paquete de tabaco que estaba al lado de la televisión.
Harry sonrió, mirando al suelo, algo molesto. Él no lo intentaba ocultar.
- Para qué mentir. Me resulta bastante interesante.
- Te pone, seamos sinceros - dije yo, repitiendo sus mismas palabras con un tono de burla.
Harry cogió un cojín y me lo tiró, mordiendo su labio inferior.
- Vais a acabar mal - dijo Liam.
- No pasa nada, papi - gritó Harry mientras me lanzaba otro cojín desde el sofá de en frente.
Este se lo devolví y él se levantó para venir a "pelear" cuerpo a cuerpo.
- ¡Muere, patata!
Todos soltaron una gran carcajada. Teníamos una broma entre nosotros, que consistía en llamarme patata. Una larga historia.
Intenté quitármelo de encima, pero era imposible.
- ¡Harry, que tenemos que irnos! - pero no me escuchaba. Así que pasé al plan B.- ¡Cher te está esperando!
Se levantó rápidamente y me dio la mano para ayudar a ponerme de pie.
- ¡No hay un segundo que perder! - salió corriendo hacia el baño. Seguramente a peinarse, echarse perfume, y esas cosas. Era un presumido.
Hola, de verdad..¿Me podrías explicar como coño escribes tan genial? De verdad..tus novelas me hacen imaginar que estoy dentro de ellas, olvidarme de mis problemas...Cada vez que veo que has subido capítulo me entra una sonrisa tonta y tengo que leerlo lo antes posible...Si te dedicas a esto, ya te digo que llegarás lejos...Eres genial, ¡de verdad!Por favor..no dejes de escribir esta novela, que las he seguido todas y todas han acabado sin acabar:( Eres genial,¡sigue así!
ResponderEliminarLara, capitulos tan gldjksgak no, que me enamoro. En serio es genial. Siguiente :')
ResponderEliminarLo de "muere, patata" me ha recordado al capítulo de asdf: http://www.youtube.com/watch?feature=endscreen&NR=1&v=qdLmlj6t7O8
ResponderEliminarJajaja me encanta esta historia, me parecen muy reales las conversaciones y la protagonista me cae genial :) me identifico con ella.
Los personajes están super bien definidos, cada uno tiene su forma de ser y son fieles a ella en su comportamiento. ^^
Espero el próximo capítulo con muchas ganas :]
P.D: te hablo por aquí porque hablo demasiado y me jode bastante el límite de 140 caracteres de twitter jajaja
Gracias por escribir tan bien!! :)