{NARRA NIALL}
Harry se ofreció a llevarme en el coche. No vivíamos lejos, para nada, pero no nos apetecía caminar. Desde el asiento del copiloto encendí la radio y le di bastante volumen. Estaban poniendo una de esas nuevas canciones para bailar, por lo que no le di mucha importancia, pero tampoco cambié de emisora.
Harry se puso a dar pequeños golpes con los dedos en el volante y movía ligeramente la cabeza adelante, y atrás, adelante, y atrás. Era un poco estresante.
- Harry, para.
- ¿Por qué?
- Pues porque me estás poniendo nervioso.
- Es la música. Tú déjate llevar.
- No me da la gana.
- Amargado.
- Gilipollas.
- Maricón.
- Eso ya lo sabes - dije poniendo una mano en su muslo.
- Ay, coño, no me toques.
Y así, discutiendo, llegamos al portal de las chicas. Íbamos a timbrar, pero había un pequeño detalle. Harry no sabía el piso, y yo me había olvidado.
- Creo que era el segundo, o el tercero. No lo sé.
- Pues estamos buenos, Niall. ¿No podrías haber preguntado por teléfono?
- Joder, tío, no me di cuenta.
- Pues ahora a gastar dinero llamando al teléfono.
Harry sacó su móvil del bolsillo para llamar a Cher.
- (...) Hola, Cher. (...) Pues, verás... te vas a reír de nosotros pero... ¿cuál es vuestro piso? Estamos en frente del edificio pero... bueno, ya sabes. (...) Tercero. Vale, ahora os timbramos. - Harry se rió y también pude oír una risa al otro lado del teléfono.- Hasta ahora. -colgó el teléfono y me miró.- Timbra ahí, anda.
Cuando llamé, nos abrieron directamente sin decir nada por el telefonillo.
- Serás burro.
- Ahora va a ser mi culpa, no te jode.
- ¿Quién las acompañó ayer a casa?
- Te recuerdo que mi memoria no es lo que se dice brillante.
- Eso es problema tuyo.
- ... ¿Tú eres gilipollas?
- Un poco, aprendí del mejor - me guiñó un ojo y me empujó hacia delante.
- No empieces, Styles. No empieces.
Llamamos al ascensor y esperamos pacientemente hasta llegar arriba, intentando no matarnos mutuamente.
Una vez delante de la puerta ya abierta entramos sin hacer ruido.
- ¿Hola?
- ¡Hola, chicos!
Cher se acercó a nosotros y nos dio dos besos a cada uno, pero noté algo raro cuando se acercó a Harry. Sería mi imaginación.
- Pasad por aquí a ver a la enfermita. Parece ser que también ha cogido un resfriado.
Cher se dirigió a la cocina, que estaba conectada con el salón por una enorme puerta corredera que estaba abierta. Supongo que Cher querría tener a Catherine vigilada.
Pasamos al salón y me acerqué a Cath, sentándome a su lado como pude.
- Hombre, la borracha.
Lo verdad, no tenía buena pinta.
- No me llames así, jo.
- Vale, vale - reí levemente.- Perdona. ¿Cómo te encuentras?
- Algo mejor, ya no me duele tanto la cabeza. Pero el resfriado va de mal en peor... - estornudó. Y otra vez. Y otra. Pobre.
- ¿Quieres que te traiga algo? Un vaso de agua, pañuelos, un abanico, un gatito...
Ella rió y me miró a los ojos. Era tan bonita... ¡Niall, tío, que no! Que no hace ni un día que la conoces.
- El gatito no estaría mal, siempre me han gustado.
Harry, que estaba en la cocina charlando con Cher, se asomó al marco de la puerta.
- ¿Alguien ha dicho gatos?
- Harry, cállate - le solté.
Y él volvió a lo suyo. Era un gran amante de los gatos, y eso resultaba de lo más gracioso.
Decidí levantarme sin decir nada más y busqué hasta encontrar un vaso. Lo llené de agua y se lo llevé.
- Oh, qué amable, Niall. Muchas gracias.
- No es nada. Lo necesitas.
{NARRA CATHERINE}
¿Cómo podía ser tan adorable? Así no había manera de parecer una chica difícil. Cogí el vaso y me lo bebí en varios tragos. Después, lo dejé sobre la mesa y me volví a tapar hasta el cuello.
- ¿Tienes frío?
- No, es solo que estoy cómoda así. Por cierto, nuestra partida de pin-pon queda pendiente, que tú no te escaqueas.
- Por supuesto, no tenía pensado escaquearme.
- Así me gusta. Te voy a dar una paliza, que lo sepas.
- Ah, no, eso sí que no. Yo te daré la paliza a ti.
- Más quisieras.
Eso es, Cath. Intenta no ser tan adorable, intenta... parecer un reto. ¡Sí, eso! Un reto. Eso es lo que debo ser para él. Nadie quiere a las chicas fáciles, sólo las usan para presumir, y yo no quería ser una de ellas. Son mujeres objeto, y ya me trataron así una vez. No quería volver a pasar por lo mismo. Pero, aún así, Niall no parecía de esa clase de chicos. Daba la impresión de ser más cuidadoso, de tener mejor trato con las chicas. Seguro que las tiene a montones. No estaría mal preguntarle.
- Oye, Niall... tengo una duda, aunque es un poco tonta.
- Ninguna pregunta es tonta. Dispara.
Me miró con una sonrisa, esperando la pregunta. En ese momento me arrepentí de haber abierto la boca.
- Eh... esto... bueno, es sobre... chicas.
- Ahá... - su sonrisa se ensanchó más. Dios, no. Ante su sonrisa caería cualquiera.
- Es que... - suspiré, intentando tranquilizarme. Finalmente, sonreí, segura de mí misma.- Supongo que tendrás las chicas a patadas, ¿verdad?
Él soltó una carcajada, y pude oír una proveniente de la cocina también. Supuse que sería Harry. Y lo pude comprobar cuando Niall se giró y le miró con malicia.
- ¿Tú de qué coño te ríes?
- De nada, de nada.
Volvió a mirarme a mí y frunció el ceño.
- ¿Por qué lo preguntas?
- Es que pareces el típico guaperas. Rubio, ojos azules, además de ser atento. No sé.
- La verdad, en nuestro grupo de amigos el que suele llevarse a todas las chicas es Harry, aunque no lo parezca.
- ¿Ah, sí? Pues no lo parece, no. - solté una pequeña risa, esperando que me hubiese escuchado.
- ¡Eh, eh, eh! ¿Qué andáis hablando de mí? - se acercó a nosotros, alzando una ceja.
- Que tú te llevas las chicas, Styles.
- Eso es obvio, querido Horan. Siempre me las llevo yo.
- Pero no nos deja a ninguna, eh. Ninguna.
- ¡Mentira! ¿Y aquella rubia tan...? - Harry paró unos segundos mordiéndose el labio.- Os la dejé a vosotros, ¿recuerdas?
Cher giró la cabeza rápidamente, y sin dejar de mirarnos, intentó coger algo, pero en lugar de eso su mano fue a parar a dentro de la pota.
- ¡Ah! ¡Joder! - se llevó la mano a los labios.
- ¿Qué ha pasado? - Harry se levantó rápidamente para ir a su lado.
- Nada, nada. Estoy bien.
- No, nada no. Has gritado.
- Es que me he quemado, pero no es nada.
- ¿Y cómo te has quemado? - frunció el ceño con una pequeña sonrisa.
- Pu-pues... - dudó unos instantes, se estaba poniendo nerviosa.- Con la pota, está muy caliente.
Harry puso una mano por fuera y se rió.
- ¡Pero si no quema! Está caliente, pero se aguanta.
- Es que... tengo la piel muy sensible.
Harry se volvió a reír y puso una mano por encima de su hombro.
- Ya... será eso. Oye, ¿qué haces de comer?
- Una sopa calentita para la enfermita.
- Mmm, tiene buena pinta.
- Sí, Hazz, podéis quedaros a comer.
Harry sonrió y le dio un beso en la mejilla.
- Eres la mejor.
- Ahora lo dices, interesado.
En realidad yo sabía que Cher moría de ganas de que Harry le diera más besos como ese.
Me ha encantado Lara! Muy fdsfhibcdsdtyhjoihcddf siguela pronto!! @beyourheroine
ResponderEliminarUyyy Cher y Harry. Me pongo celosona e.e Niall y Cath son mu cuquis jo.
ResponderEliminarLara me encanta como escribes. En serio. Necesito el siguiente para ver si ya hay roce. Lelelele(8). Jajaja
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ResponderEliminarJODER JODER...no puedo decirte otra vez todo lo que te he dicho, porque ya sabes lo que pienso de tu novela..es demasiado asdgfhkjlñ´lkjhgfds*_* mas mas mas!<3
ResponderEliminarOlé ahí tu arte!! jajaja me encanta, comoo diría Pitbull: yah tuh sabe. (xd yo y mis paranoias)
ResponderEliminarPara más información de cuánto me gusta esta historia ver mi comentario del capítulo 7.
Por si te interesa yo también escribo aunque no tengo ese don como tú: http://morsapolar.blogspot.com.es/
Besisss!
Meeeee encanta, en serio, me meo con las peleas de Harry y Niall, parezco tonta xD
ResponderEliminarSIGUIENTE :D
Y, bueno, de paso me promociono un poco (si no te importa), la mía es http://staywithme-vale.blogspot.com.es/ :)
Un beso! ^^